lunes, 28 de mayo de 2012

La balanza comercial española se va equilibrando

El gran problema de la economía española no es ni la prima de riesgo, ni el déficit de las administraciones públicas, ni los problemas de Bankia y sus acólitos, sino el desequilibrio sistemático de su balance comercial. Una economía que compra más de lo que vende no es sostenible, y de estos males vienen todos los demás.



La buena noticia es que, con la crisis, la balanza comercial española se está equilibrando, y que no lo hace sólo importando menos debido a la crisis, sino exportando más. El petróleo se mantiene a un precio elevado, pero estable, la productividad ha aumentado en España ya que el número de activos ha bajado mucho más que el PIB y, además, los salarios unitarios han disminuido, y el euro baja. Todo ello hace que España exporte más.

El problema sigue siendo el balance de productos energéticos, que es ampliamente deficitario. La balanza comercial no energética tiene un gran superávit. Es decir, que hay que hacer un esfuerzo para ir reduciendo nuestra dependencia energética.


Si se consigue equilibrar la balanza comercial, la economía habrá entrado en vías de solución. La sociedad civil empuja y va por el buen camino. Sólo queda esperar que las administraciones públicas no remen en sentido contrario, lo que, entre nosotros, no sería nada de extrañar, ya que al funcionario y al financiero la economía real le importa más bien poco. Y en el gobierno hay mayoría de funcionarios y financieros.

jueves, 24 de mayo de 2012

El cambio euro – dólar

Estos últimos días está bajando la cotización del euro, lo que ha generado algunas alarmas en ciertos sectores. El euro se cotiza ya a menos de 1,26 dólares.


Esta bajada de la cotización del euro puede facilitar las exportaciones de los países de la zona euro, pero, a su vez, encarecerá las importaciones. En principio, para nosotros es bueno un euro cuya cotización sea baja, entre otras cosas, porque nos incentivará a disminuir el consumo de productos energéticos importados.

Esta cotización es todavía superior a la media desde que se creó el euro (1,208). El euro llegó a alcanzar casi los 1,60 dólares en abril y en julio del año 2008.

Se puede encontrar la serie histórica aquí.

martes, 22 de mayo de 2012

El coste del estado del bienestar


Las cuentas de las administraciones públicas del Reino de España son complicadas, debido a las transferencias entre estado central, comunidades autónomas, corporaciones locales y organismos de la seguridad social, por lo que tardan en publicarse. Las últimas publicadas son las del año 2009. El resumen de los empleos por grupos funcionales del sector Administraciones Públicas del año 2009, en millones de euros, es:


En este cuadro podemos ver que la Salud costó 71.439 millones de euros, la Educación 52.935 y la Protección social 171.280. El coste del estado del bienestar fue, en el año 2009, de 295.654 millones de euros.

El gráfico siguiente muestra la evolución de este coste desde el año 2004 hasta el 2009. En él se observa que este coste va aumentando gradualmente, a un ritmo del 9 % anual.




martes, 15 de mayo de 2012

Los gastos de la educación pública

Como en el caso de los gastos sanitarios, el Ministerio de Educación sólo ha publicado datos hasta el año 2009. Parece que no interesa que se sepa lo que se gasta ni como se gasta.


Estos gastos han evolucionado de los 31.600 millones de euros en el año 2002 hasta los 53.100 del año 2009, un aumento del 68 %. De estos gastos, el 56 % corresponden a gastos de personal, que, a su vez, han aumentado un 61 % en el mismo período.

Por tipos de enseñanza, la enseñanza primaria representa un 30 % del gasto total, la secundaria y profesional ha pasado del 32 al 30 % desde el 2002 al 2009, y la universitaria permanece en el 20 %.


La cantidad de alumnos  no universitarios ha ido aumentando, desde el curso 2000-2001 hasta ahora, pasando de 6,89 a 7,76 millones (+ 0,87 millones, de los que 0,60 millones han aumentado en los centros públicos).

La cantidad de profesores ha aumentado de 567.000 en el curso 2000-2001 hasta 718.000 en el curso 2010-2011.

El ratio alumnos por profesor en las enseñanzas no universitaria ha disminuido de 12,4 a 10,8 en el mismo período de tiempo.


El coste por alumno en la educación no universitaria ha aumentado un 49 % desde el año 2002 al 2009, pasado de 3.247 a 4.848 euros por alumno. A la vista de los resultados, no parece que este aumento haya sido eficaz para mejorar la calidad de la enseñanza.



 


lunes, 14 de mayo de 2012

Eurodämmerung, o el crepúsculo del euro

Paul Krugman, el premio Nobel de Economía, publicaba ayer en su blog del New York Times una previsión muy negra para España en particular y para el euro en general. El comentario se titula Eurodämmerung, el crepúsculo del euro, remedando la ópera wagneriana El Crepúsculo de los Dioses (Götterdämmerung).

Algunos de nosotros hemos estado hablando, y creemos que el final de la partida será así:

1. Salida del euro de Grecia, muy posiblemente el mes que viene.

2. Cuantiosas retiradas de dinero de los bancos españoles e italianos, que los depositantes tratarán de mover hacia Alemania.

3 ª. Quizá, solo quizá, controles bancarios que prohibirán a los bancos transferir los depósitos fuera del país y que limitarán las retiradas de dinero en efectivo.

3b. Por otra parte, o quizás al mismo tiempo, créditos muy importantes del BCE porque los bancos no colapsen.

4 ª. Alemania tiene una elección. Aceptar la inyección masiva de capitales públicos en Italia y España, y hacer una drástica revisión de su estrategia (básicamente, para dar, en particular en España, las esperanzas que necesita tanto para garantizar la deuda como para mantener bajos los costes de la endeudamiento), y permitir una mayor inflación de la eurozona, con el objetivo de posibilitar un ajuste de precios relativos, o, si no:

4b. El fin del euro.

Y estamos hablando de meses, no de años, porque todo esto se haga realidad.


No sé si pasaremos un verano tranquilo. Pensamos que el "corralito" argentino era cosa de países poco desarrollados, y es posible que tengamos uno más pronto que tarde. Esperemos que el señor Krugman se equivoque, pero la verdad es que las cosas no pintan nada bien.

viernes, 11 de mayo de 2012

La deuda externa de España

La deuda externa de España ha alcanzado, a finales del año 2011, la cifra de 1.775 millones de euros, un 165 % del PIB. Esta subida se produce después de que en el año 2010 la deuda externa española disminuyera por primera vez desde hace una década, lo que se interpretó como que la economía española estaba reaccionando y se empezaban a corregir los desequilibrios.


Con déficit por cuenta corriente en la balanza de pagos, España necesita dinero del exterior para financiar su economía y para ir refinanciando los vencimientos de esa deuda externa. Es una de las grandes diferencias con Italia, que tiene un mayor volumen de ahorro interior para costear su deuda, tanto pública como privada.

La deuda externa de las administraciones públicas es relativamente pequeña (282.000 millones de euros), lo que quiere decir que la mayor parte de la deuda pública está en manos nacionales.

Antes de la crisis, la inversión privada financiaba la deuda externa española. Pero con la crisis, los bancos han a recurrir crecientemente al BCE. La parte de la deuda externa financiada por la autoridad monetaria ha pasado de 51.000 a 175.000 millones en un solo año, con lo que ha pasado de representar menos del 3% a casi el 10% del total de la deuda externa española, y es probable que actualmente sea mayor, después de la subasta de BCE del 29 de febrero. En las estadísticas, esta deuda externa financiada por la autoridad monetaria aparece separada de la deuda de las entidades financieras con otros inversores.

España hubiera tenido que ser rescatada si el BCE no hubiera puesto a disposición de los bancos esas cantidades de dinero, lo que nos da idea de la gravedad de la situación. La principal vulnerabilidad de la economía española es la enorme dependencia de la banca de la financiación exterior y, en particular, la deuda externa a corto plazo de las entidades financieras, que supera los 360.000 millones, sin contar el dinero del BCE. Ante la falta de financiación, la banca no puede atender la demanda de crédito.

Si lo que se mira es la posición de inversión internacional neta de España, que computa todos los activos menos todos los pasivos frente al exterior, la cifra de cierre de 2011 también marca un nuevo récord, con 989.00 millones negativos, un empeoramiento de unos 50.000 millones en 2011, según datos del Banco de España. La posición del Banco de España por el aumento de sus deudas con el Eurosistema (como intermediario entre el BCE y el sistema financiero), ha pasado de -46.000 millones de euros a finales de 2010 a -170.000 a finales de 2011.


De manera que la dependencia de España respecto del BCE es cada vez mayor, lo que indica que el BCE tiene la palanca para mantenernos a flote o para obligarnos a pedir un rescate. Habrá que seguir haciendo lo que nos manden o tomar la decisión de salir del euro.

lunes, 7 de mayo de 2012

Los orígenes de la burbuja inmobiliaria

Lo que algunos llaman la caverna mediática culpa de todos los males de la economía española actual a los gobiernos socialistas del Sr. Rodríguez Zapatero. Esta forma de ver la realidad, en la que todo es blanco o todo es negro, ha calado en muchos sectores de la sociedad. Sin embargo, las cosas, en este mundo, casi nunca son sólo blancas o negras. Veamos la secuencia de lo que pasó.

Hubo un tiempo en que la vida de una sucursal de una caja consistía en abrir cartillas y depósitos a plazo, a la vez que regalaba vajillas a los depositantes. También daban hipotecas, pero sólo por el 80 % del valor de tasación y únicamente a clientes solventes. Estábamos en la mitad de la década de los noventa, y empezábamos a recuperarnos de la crisis económica ocasionada por el estallido de la burbuja inmobiliaria del Japón y  el aumento de los precios del petróleo, debido a la guerra del Golfo. En ocho meses, de setiembre del 92 a mayo del 93, la peseta se devaluó un 20 %. La economía volvió a crecer a partir del año 1994, pero con una tasa de paro que no bajaba del 22 %. La Seguridad Social tenía problemas para pagar las pensiones.

Mientras tanto, el precio de la vivienda empezó a subir. Los pequeños constructores empezaron a pedir créditos para sus primeras promociones, que fueron un éxito, tanto para ellos como para las cajas de ahorros, que cobraban los intereses y veían como llegaban nuevos clientes que abrían cuentas, pedían hipotecas y tarjetas de crédito.

El año 1996 el Partido Popular ganó las elecciones. El año 1998 aprobó la ley de liberalización del suelo, pensando que con más suelo aumentaría la construcción de viviendas y bajaría su precio. Pero para entonces las viviendas se compraban y se construían no porque fueran baratas, sino porque eran caras y, sobre todo, porque había expectativas de que lo fueran aún más en el futuro. Así, la ley del suelo echó leña al fuego de la burbuja, desencadenando una frenética actividad recalificadora gracias a la cual los gobernantes locales veían como se llenaban las arcas municipales (cuando no sus propios bolsillos).

De repente no es que fueras más listo si te comprabas un piso, es que eras tonto si no te comprabas dos. Quien vivía de alquiler se convirtió en un paria. Nadie que fuera listo compraba un piso sobre plano, sino que compraba dos y, luego, con la venta de uno se pagaba el otro.

Llegamos al año 2002. Los promotores habían aprendido y al principio sólo vendían unos pocos pisos (los peores) de su promoción y después iban colocando los buenos a precios cada vez mayores. También en este momento los responsables de las cajas se dieron cuenta que el verdadero negocio no estaba en financiar la obra, sino en promoverla y venderla, y crearon sus propias promotoras. Los alcaldes de los pueblos hacían pagar a los promotores el coste de unas fiestas patronales cada vez más espectaculares a cambio de acelerar expedientes.

Las cajas de ahorros cambiaron a los directores de sucursal prudentes por otros más agresivos, a los que daban un bonus por cada nueva hipoteca que colocaban. A la misma persona a la que habían denegado por insolvente un préstamo de 3.500 euros para la fianza de un alquiler, unos meses después, la misma caja le concedía sin problema 200.000 euros de hipoteca para comprarse un piso.

Desde 2002, el Banco de España había estado alertando sobre la sobrevaloración de la vivienda. El año 2003, esta sobrevaloración se estimaba entre un 30 y un 50 %, y el economista José García-Montalvo escribía que "es muy probable que el mercado inmobiliario español sea una bomba de relojería esperando a ser detonada". Los políticos del Partido Popular estaban, por tanto, informados de lo que iba a pasar, pero, ante las elecciones del 2004, el entonces ministro de economía, un tal Rodrigo Rato, declaraba: "La verdad es que estamos asentados en un ciclo largo y con pocas incertidumbres. Eso es indiscutible. Y lo importante es que es un modelo duradero". No se había enterado de nada.

¿Y el PSOE? Su programa electoral hablaba de apostar "por un nuevo modelo de crecimiento más sólido que el actual", y su candidato, el Sr. Rodríguez Zapatero, afirmaba que "como tenemos un modelo económico basado en la construcción y en la hipoteca, las familias españolas están hoy más endeudadas que nunca en su historia". Ganaron las elecciones pero todo siguió igual. En el año 2006, la fiesta estaba en su apogeo y la economía española en la Champions League, según el nuevo presidente del gobierno. El año 2008 trajo la crisis de los productos tóxicos de los bancos americanos, los bancos desconfiaron todos de todos, el grifo del crédito se cerró, y la burbuja inmobiliaria española explotó.

¿Se podía haber hecho algo para deshinchar esta burbuja a tiempo? Hubiera sido bastante fácil si se hubiera contado con la herramienta adecuada: el control de los tipos de interés. Pero España, al entrar en el euro (por cabezonería del presidente Aznar, a pesar de no estar preparada para ello, como ya hemos explicado en otra ocasión, y como desgraciadamente se está demostrando actualmente), había dejado los tipos de interés en manos del Banco Central Europeo, que durante mucho tiempo los mantuvo demasiado bajos para las necesidades de la economía española, contribuyendo de esta manera a alimentar la burbuja.

Quien puso las bases de la crisis fue el gobierno del PP, y quien quitó la principal herramienta para poderla controlar, también. El gobierno del PSOE siguió con la misma política, a pesar de haber diagnosticado, cuando estaba en la oposición, que era una política suicida. Como Rato en el 2004, Zapatero no se enteró o no se quiso enterar de nada.

El crédito de las entidades financieras

Otra imagen de la burbuja del ladrillo y de los males de la economía española la da la serie que publica el Banco de España sobre el crédito de las entidades financieras (lo que el Banco de España denomina como crédito a otros sectores residentes), que asciende, a finales de febrero del 2012, a 1.763 millones de euros. Este crédito alcanzó su valor máximo en diciembre del 2008, con 1.870 millones de euros.


Es impresionante ver la serie de la variación anual de los créditos (correspondiente a los doce últimos meses): el aumento, mejor dicho, el desmadre, de la concesión de créditos entre 2005 y 2007, supera todo lo que uno puede imaginar. Lo que da una idea de cómo algunos gestionaron los bancos.


El activo dudoso de las entidades financieras también ha experimentado un aumento espectacular, pasando de 17.000 millones de euros a finales del 2007 a los 148.000 millones de febrero del 2012, un 8,4 % de los créditos totales. La tendencia no muestra, por ahora, signos de estabilizarse. No es extraño que ahora se concedan menos créditos que los que los bancos van recuperando, ya que hay que provisionar los activos dudosos futuros.


Lo malo es que nadie cree que estos sean verdaderamente todos los activos dudosos, ya que muchos bancos refinancian deuda a promotores que nunca las podrán pagar. Esto genera mucha desconfianza en los que prestan dinero a los bancos, lo que reduce su capacidad para obtener financiación.

Las previsiones son que el crédito de las entidades financieras bajará todavía un 10 % más en los próximos meses.

viernes, 4 de mayo de 2012

El paro en abril

El paro registrado disminuyó en abril en 6.632 personas. Donde más disminuyó fue en los servicios, aumentando algo en la industria y en los que acceden al mercado de trabajo (sin empleo anterior).




jueves, 3 de mayo de 2012

El “drama” de la bolsa


La evolución del índice IBEX 35 ha bajado de los 7.000 puntos, lo que ha sido considerado un drama, no sólo para los inversores afectados, sino para el país entero. Sin embargo, si consideramos los datos históricos, parece que no hay para tanto. En los primeros tiempos de este índice, la cotización era de unos 2.800 puntos; actualizando ese valor con el IPC, no llegamos a los 5.000 puntos. De manera que los inversores, desde la creación del índice y con las bajas cotizaciones actuales, han visto aumentar el valor casi un 40 %.

¿Un drama? Probablemente sí, pero un drama muy relativo.

miércoles, 2 de mayo de 2012

La evolución de la población española

Si comparamos la población española de los años 1981, 1991, 2001 y 2011, observamos que el aumento de población entre 1981 y 1991 fue de 1,2 millones de personas (+ 3,2 %), el de 1991 a 2001 fue de 2,0 millones (+ 5,0 %), y el de 2001 a 2011 de 5,3 millones (+ 13,0 %). La aceleración del aumento de población de la última década ha sido debido, fundamentalmente, a la emigración, atraída por el boom económico debido a la burbuja inmobiliaria.


La pirámide de edades ha evolucionado de manera muy importante: en el año 1981, la pirámide de edad estaba relativamente bien equilibrada, con la única anomalía de que la población de 0 a 9 años era ligeramente inferior a la de 10 a 19 años, lo que indicaba una tasa de natalidad demasiado baja. Esta anomalía se aceleró en el año 1991, y en el año 2001, los dos tramos de edad de 0 a 9 años y de 10 a 19 años eran inferiores a las 4 siguientes (20 a 29, 30 a 39 y 40 a 49 años), lo que indicaba un envejecimiento preocupante de la población. Finalmente, en el año 2011 se observa que la población de 0 a 9 años sobrepasa a la de 10 a 19 años, lo que indica un aumento de la tasa de natalidad, pero la pirámide de edad sigue muy descompensada.






Esta evolución de la pirámide de edad es preocupante para la viabilidad futura del régimen de pensiones, y también porque será muy difícil tener una economía dinámica con una población envejecida. Teniendo en cuenta la crisis económica, es probable que muchos jóvenes (españoles e inmigrantes) busquen su futuro en otros países, por lo que la pirámide de edad podría empeorar aún más.

martes, 1 de mayo de 2012

El déficit del estado

Se echan las culpas del déficit a las Comunidades Autónomas, pero no es exactamente así. Veamos cual ha sido el déficit del estado en estos últimos años.

Los ingresos totales no financieros del estado han oscilado en los últimos años entre los 162.000 millones de euros del año 2009 y los 214.000 del año 2007. En los dos últimos años se han estabilizado en unos 175.000 millones. En la siguiente tabla podemos ver el detalle de estos ingresos totales.



En el año 2011 el impuesto de la renta de las personas físicas ha sido parecido al de los mejores años (2007 y 2008) con unos ingresos de casi 70.000 millones de euros.

El impuesto de sociedades se ha desplomado, siendo en 2010 y 2011 la mitad que en el 2005.

Las cotizaciones sociales de este apartado se refieren a las cuotas para derechos pasivos de los funcionarios, que no cotizan a la Seguridad Social.

El IVA de los años 2010 y 2011 se mantiene en los 50.000 millones de euros, al nivel de 2005.

Los impuestos especiales se han mantenido relativamente estables, sobre los 19.000 millones de euros.

En las tablas siguientes podemos ver la distribución detallada de los ingresos entre el estado y las Comunidades Autónomas y Locales del año 2011 y la distribución anual global. Podemos ver que el porcentaje de los ingresos de las CCAA y CCLL ha aumentado en el año 2011, en que la nueva financiación ya se refleja casi en su totalidad.




Los gastos no financieros del estado han alcanzado su máximo el año 2009, con 189.000 millones de euros. En el año 2011 han sido de 151.000 millones. Hay que señalar que la presentación de los gastos, en lo que respecta a las transferencias, tanto corrientes como de capital, se ha modificado en el año 2010. Aún así, las comparaciones son relativamente claras.



Los gastos de personal, a pesar de la bajada de sueldos a los funcionarios, sigue aumentando debido a las clases pasivas, pasando en 2011 de los 27.000 millones de euros.

Los gastos en bienes y servicios se mantienen en los 4.000 millones de euros.

Los gastos financieros (intereses de la deuda pública), han aumentado fuertemente, llegando en 2011 a los 22.000 millones.

La partida mayor de los gastos del estado son las transferencias corrientes. Las transferencias corrientes a las CCAA han ido aumentando paulatinamente hasta llegar a los 47.000 millones en 2009. En el año 2011, con la nueva financiación, han bajado a 16.000 millones. En cuanto a las transferencias corrientes a las Comunidades Locales, en su mayor parte en forma de participación en los ingresos del estado, se han mantenido sobre los 14.000 millones. Es interesante ver la evolución de la suma de ingresos por impuestos y de transferencias a las CCAA y CCLL, que se resume en la tabla siguiente: desde el año 2009, sus ingresos han disminuido en más de 20.000 millones de euros. Esta disminución es debida, en parte, a la disminución de los impuestos y, en parte, a que hasta 2009 se adelantaba un par de años el dinero del fondo de suficiencia a las comunidades, y se ha dejado de hacerlo a partir del 2010.


Las inversiones del año 2011 han disminuido drásticamente hasta menos de 7.000 millones, la menor inversión de la serie.

En cuanto a las transferencias de capital, se ve claramente el plan E en 2009 y 2010. En 2009 se halla en el apartado “otros”, mientras que en 2010 está especificado en el apartado de CCLL.

Finalmente, el déficit del estado ha sido de 47.000 millones en 2011, lo que representa un 4,4 % del PIB. Si, como dicen, el déficit total ha sido del 8,5 %, es decir, de 91.000 millones de euros, y que el déficit de la Seguridad Social ha sido de unos 5.000 millones, el déficit de las CCAA y CCLL habrá sido de 39.000 millones, menos que el del gobierno central, cuando estas entidades manejan más dinero que éste. Decir que el déficit se debe principalmente a las Comunidades Autónomas no se ajusta, pues, a la verdad. Es muy cómodo, en los presupuestos, adjudicarse para sí un déficit del 4 % y decir a los demás que el suyo debe ser del 1,5 %.