sábado, 30 de junio de 2012

La presión fiscal en España

La presión fiscal es el indicador económico que relaciona el volumen anual de recursos tributarios o fiscales de un país con la renta generada en el proceso productivo durante ese mismo periodo, medida ésta última por el PIB a precios corrientes.

Dentro de los recursos fiscales se recogen los procedentes de los impuestos corrientes sobre la renta y el patrimonio, los impuestos sobre la producción y las importaciones, pertenecientes tanto al sector Administraciones Públicas nacionales como al subsector Instituciones de la Unión Europea dentro del sector Resto del Mundo, así como los impuestos sobre el capital y las cotizaciones sociales efectivas. Los recursos fiscales de la Unión Europea, proceden de las aportaciones de cada Estado miembro al Presupuesto Comunitario, por recursos propios tradicionales y recurso IVA.

Se deben excluir de sus recursos fiscales el importe de los impuestos y cotizaciones sociales que se devengaron en su momento pero cuya recaudación futura se considere incierta; dicho importe pasa a registrarse como una transferencia de capital negativa de las Administraciones Públicas a los sectores de contrapartida.


Con estos criterios, en el año 2010 el conjunto de los recursos tributarios en España se elevó a 335.885 millones de euros equivalentes al 31,95 del PIB, porcentaje que supone un avance de la presión fiscal de 1,26 puntos porcentuales respecto a 2009. Ello obedece al aumento en un 4,5% de los recursos fiscales que supera en 4,2 puntos porcentuales el crecimiento nominal del PIB, que se sitúa en el 0,3%. El incremento de los recursos fiscales, es atribuible, en un 46,3%, al impacto de las medidas de consolidación fiscal adoptadas por el Gobierno que originó un aumento de los recursos fiscales en 2010 de 6.140 millones de euros.


El año 2007 fue el año de mayor presión fiscal del período 2005-2010.

A destacar la caída de los ingresos por el impuesto de la Renta de las personas físicas, pero, sobre todo, del impuesto de Sociedades, en los dos últimos años.

Avance actuación de las Administraciones Públicas. 2010

Las remuneraciones del personal de las Administraciones Públicas

Las Administraciones Públicas (AAPP) han tenido, de 2004 a 2010, unas remuneraciones del personal del 26 % con respecto a sus gastos totales, como se puede ver en el cuadro siguiente.


Las remuneraciones de los asalariados han ido aumentando, año tras año, del 2004 al 2009, a un ritmo del 8 % anual, muy superior al de la inflación. El año 2010, en cambio, estos gastos se han reducido respecto del año anterior.

Las remuneraciones del personal del Estado han pasado del 17,5 % del total en 2004 al 16,1 % en 2010, las de los Organismos de la Administración Central se han mantenido en un 3,4 % durante todo el período, las de las Comunidades Autónomas han aumentado del 59,4 al 61,1 % (debido a transferencias de personal de la Seguridad Social en el año 2007), las de las Comunidades Locales se han mantenido entre el 17,1 y el 17,6 %, y las de la Seguridad Social han bajado del 2,5 % de 2004 al 2,2 % a partir de 2008.


Los datos de la Encuesta de Población Activa resumen la evolución del número de asalariados del sector público en la tabla siguiente.


              Instituto Nacional de Estadística - EPA

viernes, 22 de junio de 2012

La tasa de morosidad no deja de crecer

Los créditos dudosos suman, a finales de abril, 156,7 miles de millones de euros, un 8,9 % del total de los créditos bancarios, que es de 1.750,9 miles de millones, según datos del Banco de España.

El total de créditos dudosos ha subido en 5.000 millones en el mes de abril, y en 38.000 millones respecto a abril del 2011.


Mientras tanto, el crédito total no deja de caer. En abril ha disminuido en 17.500 millones respecto a marzo, y en 62.900 millones respecto a abril del 2011.


Los depósitos bancarios (a la vista, a plazo y de ahorro) eran de 1.146,0 miles de millones a finales de abril, 18.700 millones menos que en marzo y 56.300 millones menos que en abril del 2011.


Con estas cifras, no es de extrañar que los bancos españoles no vayan bien, reduzcan sus beneficios (los que los tienen), no encuentren quien los financie y, en definitiva, den muy pocos créditos.

jueves, 14 de junio de 2012

La crisis económica española es una crisis de productividad

España estaba peor el año 2006 que ahora”, afirma Finn Kydland, Nobel de Economía en La Contra de La Vanguardia del pasado 13 de junio. Esta afirmación, que nos puede parecer una ocurrencia de alguien que nos quiere tomar el pelo, tiene, sin embargo su explicación: “en el año 2006 la economía española estaba enferma, ya que su productividad no crecía desde 1988. Lo que pasaba es que la burbuja maquillaba la realidad.

Si gastas más de lo que ganas, al final, la realidad se impone: te arruinas. En el 2006, España estaba enferma, aunque viviera una fiesta a crédito. Al menos ahora se sabe enferma, que es el primer paso para curarse”. ¿Y cómo se puede curar? Pues aumentando la productividad. Para aumentar la productividad hace falta que haya empresarios inteligentes que inviertan en trabajadores bien formados.

Pero para que un empresario invierta a largo plazo debe estar seguro de que los políticos no acabarán apropiándose de sus beneficios. Y, si los gobiernos acumulan déficits y deuda, los empresarios saben que, tarde o temprano, les subirán los impuestos. Ante un panorama así, nadie en su sano juicio se atreverá a innovar a años vista. El problema es que los políticos piensan en el corto plazo, pero la clave de la prosperidad es pensar en el largo plazo.

Es esencial que los países tengan instituciones que garanticen estabilidad a largo plazo y sean predecibles. La enemiga de la prosperidad es la incertidumbre. Y la vida ya tiene de por sí bastante incertidumbre como para que los políticos le añadan más todavía. Los países, para ser prósperos, necesitan medidas de Estado a muy largo plazo y dar la seguridad a los inversores y a todos de que las mantendrán.

Hay que ser consciente de que la partitocracia debe tener límites, fiscalizarla y no dejar que tenga todo el poder. Una sociedad civil madura debe trascender los partidos y crear instituciones sólidas para el bien común: un futuro que garantice una economía predecible a salvo de los bandazos electorales. En Estados Unidos, por ejemplo, la Reserva Federal nombra a su gobernador para un mandato de doce años. Así que puede escuchar, pero no obedece al político de turno, los magistrados del Tribunal Supremo son elegidos de por vida, etc. Hay que impedir que los políticos, por muy elegidos democráticamente que sean tengan todo el poder.

Cuando hay dinero no hay que dejar que los políticos lo gasten como les venga en gana. Si cada partido político, al llegar al poder, puede disponer a placer del dinero público, que es de todos los españoles, llegamos a la situación en la que nos encontramos actualmente. El dinero público no es solo nuestro, es también de nuestros hijos. Y no podemos, no debemos endeudarnos y endeudarles a ellos aunque sea para construir más quirófanos o más guarderías.

El señor Kydland nos da su receta para ir saliendo de la crisis: “España puede aprender de sus errores, hacer reformas y volver a crecer. Es importante que ustedes aprendan a preservar sus instituciones y su sistema económico de los intereses partidistas a corto plazo. Recobrarán el control de su destino si hacen reformas y mejoran su productividad”.

La productividad española según Eurostat: con la burbuja inmobiliaria fue decreciendo, ya que tanto las horas trabajadas como el sueldo aumentaban más deprisa que el PIB. Se estaba cociendo la crisis. La productividad vuelve a aumentar con el aumento del desempleo, que crece más deprisa de lo que disminuye el PIB.

miércoles, 13 de junio de 2012

Las cuentas de las Administraciones Públicas de 2011

Se han publicado recientemente los datos provisionales de las cuentas de las Administraciones Públicas del año 2011.

Recursos no financieros

Los recursos no financieros de las Administraciones Públicas registraron en el cuarto trimestre de 2011 un descenso del 1,8%, que sitúa la cifra acumulada en 377.085 millones de euros, un 1,1% menos que en el año anterior. Este resultado viene determinado, principalmente, por los impuestos corrientes y las cotizaciones sociales que con 206.581 y 139.868 millones de euros y una participación relativa en los recursos totales del 54,8% y 37,1%, registran un descenso del 0,9% y 0,2%, respectivamente. El resto de los recursos no financieros asciende a 20.636 millones, un 6,8% menos que en 2010.

Los impuestos sobre la producción y las importaciones, con 104.971 millones de euros, registran un descenso interanual del 3,4%, tasa en la que influye, principalmente, el descenso del gasto final sujeto a IVA en un 6,3%, así como el aumento de las importaciones, a precios corrientes, en un 7,6%. Los impuestos del tipo Valor Añadido con 55.538 retroceden un 2,7% y la rúbrica otros impuestos sobre la producción y las importaciones un 4,27%, básicamente por el descenso de los recursos procedentes de la imposición sobre consumos específicos. Los impuestos corrientes sobre la renta y el patrimonio, con 101.610 millones, registran un aumento del 1,9%, en el que influye las medidas de consolidación fiscal adoptadas en 2011 que han supuesto un aumento en los recursos de esta rúbrica de aproximadamente el 0,4% del PIB.

Los dividendos y otras rentas de la propiedad experimentan un aumento del 1,2%, que se explica, sobre todo, por el aumento de los beneficios del Banco de España y el descenso de los recursos de las loterías, debido al proceso de transformación del Ente Publico Empresarial en Sociedad Estatal.

Las transferencias corrientes retroceden un 8,4% y las ventas de la producción un 1,1%. Los recursos de capital son inferiores en 1.440 millones de euros a los de 2010, en gran medida, por el descenso de los impuestos sobre el capital y de las ayudas a la inversión y otras transferencias de capital.


Empleos no financieros

Los empleos no financieros de las Administraciones Públicas en 2011 han sido de 468.429 millones, un 2,3% menos que en 2010. En términos del PIB, el gasto público no financiero equivale al 43,64% con un descenso de 1,98 puntos respecto de 2010.

Esta situación se debe a la disminución de 13.359 millones de los empleos de capital, que pasan de 52.648 millones en 2010 a 39.289 millones en 2011, cifra que representa el 8,4% del total del gasto público y el 3,66% del PIB, mientras que los empleos corrientes, que representan el 91,6% del total, crecen un 0,5%, 2.195 millones y se sitúan en 429.140 millones.

El aumento del gasto corriente se ha debido, fundamentalmente, a los intereses devengados por la deuda pública que pasan de 20.068 millones a finales de 2010 a 25.791 millones a finales de 2011. Esta cifra representa el 5,5% del total del gasto público y el 2,40% del PIB, 0,49 puntos más que en 2010. Del total de los intereses devengados, 22.018 millones corresponden a Deuda del Estado, 4.071 millones más que en 2010.

En segundo lugar, hay que señalar la evolución del gasto social, prestaciones sociales y transferencias sociales en especie, que con un volumen de 193.566 millones crece 733 millones respecto al año 2010. El resto de los empleos corrientes ha sido de 209.783 millones con un descenso de 4.261 millones; de los cuales, 3.122 millones corresponden al descenso de los gastos de funcionamiento: remuneración de asalariados y consumos intermedios.

Entre los empleos de capital, la formación bruta de capital fijo ha sido de 29.623 millones, cifra que supone 10.468 millones menos respecto a 2010. De este importe, 5.686 millones corresponden al descenso de la inversión del subsector Corporaciones Locales que registra un gasto de 9.600 millones en 2011; como consecuencia de que en este año el gasto realizado por los ayuntamientos beneficiarios del FEIL y del FEESL fue de 2.304 millones y de 3.889 millones, mientras que en el año 2011 el gasto fue de 100 millones y de 799 millones respectivamente.


Necesidad/capacidad de financiación

La necesidad de financiación ha sido de 91.344 millones de euros, un 8,51 % del PIB, 6.822 millones menos que en 2010. El saldo primario, descontados los intereses de la deuda pública, se ha situado en 2011 en -65.553 millones, 12.545 millones menos que en 2010.



Es interesante echar un vistazo a la necesidad/capacidad de financiación de los últimos años. En la tabla siguiente podemos ver el peso de la Administración Central, de las Comunidades Autónomas, de las Corporaciones Locales y de la Seguridad Social. Estos datos detallados todavía no se han publicado para los años 2010 y 2011.




Estas cifras deberán ajustarse con los desvíos recientemente declarados de Madrid, Valencia y Castilla y León.

domingo, 10 de junio de 2012

Una entrevista esclarecedora

Estoy leyendo el libro de Enric Juliana Modesta España, que es una inteligente crónica de los años de Zapatero. Me detendré en una entrevista sostenida entre Miguel Sebastián, futuro ministro con Zapatero, y los periodistas Mariano Guindal y Mar Díaz-Varela, justo antes de la victoria del PSOE el año 2004. No la transcribo íntegra por razones de espacio.

Dice Sebastián: "Menos mal que no vamos a ganar porque la que viene sobre España es gorda. (Estamos) peor que mal. Tenemos una burbuja inmobiliaria y es inevitable que estalle, y cuando esto ocurra se lo va a llevar todo por delante incluyendo los bancos (...) estoy totalmente convencido. El Gobierno del PP ha sido un irresponsable. En lugar de frenar la concesión de créditos hipotecarios a través del Banco de España, ha echado más gasolina al fuego con las desgravaciones fiscales. Este ha sido el mayor error de su mandato: no eliminar la desgravación a la vivienda pasándola a los alquileres".

Ante su contundente diagnóstico de la situación, los periodistas le preguntan por qué eso que dice no figura en el programa electoral del PSOE. La respuesta es desconcertante: "No es un programa electoral para gobernar sino para que José Luis (Rodríguez Zapatero) obtenga un resultado lo suficientemente bueno para salir reelegido secretario general del PSOE en el próximo congreso. Después ya haremos un programa económico en serio para gobernar". Estupefactos, los periodistas le formulan la única pregunta lógica: "¿Y si ganáis?". "¡Qué horror!, responde Sebastián. Eso sería muy malo para mí porque (José Luis) trataría de implicarme y no me podría negar... y mucho peor para él. No estamos preparados ninguno de los dos para gobernar este país...".

Uno de los mayores misterios de los últimos años ha sido éste: conociendo previamente la catástrofe a la que España se encaminaba debido a la irresponsabilidad del PP, sabiendo sus consecuencias, teniendo poder para remediarlas, ¿cómo es que el gobierno de Zapatero no hizo nada, sino que empeoró la situación?

Tenía razón Miguel Sebastián: ni él ni José Luis Rodríguez Zapatero estaban preparados para gobernar España. Lo peor es que quien los eligió para una tarea para la que no estaban preparados fuimos nosotros, los votantes.

Los precios de los alimentos

Los precios de los alimentos habían aumentado mucho entre 2007 y 2008, para después bajar, y para volver a subir en 2011. Ahora estos precios están bajando de nuevo.

El gráfico muestra la evolución de los precios deflactados, según la FAO.


Este índice es importante, ya que un aumento de precios conduce a falta de alimentos para muchos países pobres. Las revoluciones de la llamada primavera árabe son, en parte, consecuencia del aumento brutal de precios de los últimos años, lo que encareció los alimentos de estos países en que estaban (y están) subvencionados.

martes, 5 de junio de 2012

El paro del mes de mayo

El mes de mayo ha terminado con 30.000 parados menos, pero con 524.000 parados más que en mayo del 2011. La cifra no es buena.

Curiosamente, donde más ha disminuido el paro no es en los servicios, que sería lo lógico, debido al comienzo de la temporada turística, sino en la construcción.



domingo, 3 de junio de 2012

La evolución de las hipotecas

Los gráficos siguientes muestran la evolución del número de hipotecas contratadas por mes, su importe total y el importe unitario medio por hipoteca.

El número de hipotecas contratadas mensualmente ha disminuido de las 160.000 en pleno boom, a 40.000 actualmente. El importe total de las hipotecas contratadas ha pasado de los 25.000 millones de euros mensuales a los 5.000 millones actuales. También se ha reducido el importe medio unitario de las hipotecas contratadas, que ha pasado de los 170.000 a los 120.000 euros. A notar que este importe era de 100.000 euros en el 2003.

Esta es la película de la locura del mercado inmobiliario español del pasado decenio.




Instituto Nacional de Estadística

viernes, 1 de junio de 2012

El gran artífice

Acaba de salir el libro “Rodrigo Rato. El gran artífice”, de Carmen Gurruchaga. Veamos, antes de nada, la sinopsis que figura en la contracubierta, auque más que sinopsis parece un panfleto de propaganda electoral:

Más de cinco millones de desocupados, una herencia económica devastadora, autonomías técnicamente en quiebra, casi medio millón de pequeñas y medianas empresas desaparecidas en los últimos años… Esto es lo que el nuevo gobierno de Mariano Rajoy se encontró tras las elecciones del pasado 20 de noviembre. Sin embargo, la solución para salir adelante es posible, y el Partido Popular bien sabe cómo hacerlo.

Gran artífice del milagro económico español en los ocho años de gobierno de Aznar, nadie duda de que Rodrigo Rato Figaredo constituye la prueba de que en economía es posible dar la vuelta a la peor de las situaciones: como ministro de Economía y Hacienda logró crear casi cinco millones de empleos (más que Alemania, Francia e Inglaterra juntas). Durante muchos años al frente de grandes instituciones nacionales e internacionales Rodrigo Rato es una de las voces más autorizadas para explicar la situación en que nos encontramos. Siempre reacio a conceder entrevistas y a airear su vida, Rato se sincera por vez primera con la prestigiosa periodista Carmen Gurruchaga. En este libro ambicioso, positivo y clarificador se explica el porqué estamos donde estamos, se ofrecen respuestas a la crisis y se abordan todos los temas espinosos de la actualidad financiera.

Se trata de un libro escrito desde la adoración. Cada cual es libre de adorar a quien quiera, pero en este caso la adoración llega casi al ridículo. Los demás somos libres de comulgar o no con las ruedas de molino de doña Carmen.

Comencemos por el principio. Cuando el PP llegó al poder en el año 1996, España estaba recuperándose de una crisis económica. La creación, en pocos años, de más empleos que en Alemania, Francia e Inglaterra juntas fue el resultado de recalentar la economía, poniendo primero las bases de la burbuja del ladrillo, e impulsándola después, añadiendo leña al fuego, al desgravar la compra de viviendas,. Se entró en el euro a base de disminuir la inflación artificialmente, congelando el sueldo de los funcionarios y el recibo de la electricidad, para conseguir una inflación de menos de 3 %. El artífice de esta política fue Rodrigo Rato. Pero esta bonanza económica tenía los pies de barro, y, cuando la burbuja estalló, se vio que todo había sido un espejismo. Dejó como secuelas una deuda externa monumental y a muchos jóvenes que habían abandonado sus estudios a cambio de buenos sueldos en la construcción o en el turismo y que ahora engrosan las filas del paro, sin los estudios terminados y con una preparación insuficiente, lo que les condena a un paro de larga duración. Un milagro económico que no ha tenido un final feliz.

El prestigioso rotativo económico Bloomberg en su edición del 1 de diciembre de 2010, hace año y medio, publicó un completo artículo dedicado a Rato y a Bankia, del que podemos entresacar:

Rato, de 61 años, fue el ministro de Economía que allanó el camino para la adopción del euro en España en 1999, ayudando a crear algunos de los problemas económicos con los que ahora, desde su puesto en Bankia, está tratando de lidiar.

A medida que España se iba adaptando a las necesidades de la zona euro, a mediados de la década de 1990, fue capaz de reducir las tasas de interés para estar en línea con las de otras naciones del futuro euro. Las tasas promedio de las hipotecas cayeron al 3,5 por ciento en 2003 desde el 11 por ciento en 1995, lo que desató un boom inmobiliario.

El gasto en construcción, en particular en las costas del Mediterráneo y en Madrid, alimentó una media anual de crecimiento de España del 3,75 por ciento desde 1999 a 2007, en comparación con el 2,24 por ciento para la zona del euro en su conjunto.

Después de ver que todo el trabajo que hizo para poner a España en el euro se deshacía en medio de la crisis crediticia, el nuevo papel de Rato (en Bankia) le da la oportunidad de reparar el daño que causó.

Desgraciadamente para todos, año y medio después del artículo citado, Rodrigo Rato no solo no ha sido capaz de reparar el daño que causaron sus políticas cuando era Ministro de Economía, sino que las consecuencias de estas políticas se lo han llevado por delante, a él y a Bankia. Exageraríamos si, remedando el título del libro, dijéramos que Rodrigo Rato es el gran artífice de nuestra ruina, pero seguro que acertamos si afirmamos que es uno de los artífices de la situación económica actual de España.