martes, 31 de diciembre de 2013

El precio de la energía eléctrica del primer trimestre

Acaba de publicarse el precio de la electricidad correspondiente al primer trimestre del año 2014 en el BOE, que son los siguientes para los pequeños consumidores:


Si hacemos una simulación de la factura anual de un consumidor cuya potencia contratada sea de 3.300 vatios y cuyo consumo anual sea de 2.000 kWh sin discriminación horaria, vemos que el aumento para este consumidor habrá sido del 69,6 % desde el primer trimestre de 2006, y que el aumento del primer trimestre de 2014 respecto del tercero de 2013 ha sido del 1,46 %.





Nota: en el histórico de precios hay una “anomalía” en el primer trimestre de 2012, fruto de una sentencia del Supremo que avalaba la tesis de las compañías eléctricas, por lo que hubo que pagar los atrasos correspondientes a una subida anterior que no se hizo.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Las primas del régimen especial de producción eléctrica

El régimen especial de generación de energía eléctrica comprende los siguientes tipos de generación:

- Cogeneración
- Solar fotovoltaica
- Solar térmica
- Eólica
- Hidráulica
- Biomasa
- Residuos
- Tratamiento de residuos

Entre los años 2008 y 2012, el total de energía eléctrica generada en régimen especial ha sido de 437.485 GWh, y el total de las primas que han recibido ha sido de 32.145 millones de euros, lo que de 0,074 €/kWh.

La energía solar es la que ha recibido mayores primas, 12.715 millones de euros, habiendo producido 33.631 GWh, de los que han tenido derecho a prima 33.361 (RD 14/2010, publicado en el BOE el 24.12.2010, que establece reducciones por los ingresos por producción en 2011, 2012 y 2013 para la energía fotovoltaica), lo que hace que cada kWh primado haya recibido 0,378 €.

La energía eólica ha producido casi la mitad de le energía de régimen especial, 203.675 GWh, y ha recibido 8.505 millones de euros, es decir, 0,042 €/kWh.


En estos últimos días, debido al impacto mediático de los resultados de la subasta de energía eléctrica para el primer trimestre de 2014, que representó un aumento del 11 al 12 % en la tarifa TUR, y que luego fue anulada por el ministerio, se ha hablado mucho de las primas a las energías renovables como principales causantes del déficit de tarifa, que probablemente alcanzará, a finales de año, los 30.000 millones de euros.

Algunos tertulianos han acusado al ex presidente Rodríguez Zapatero del “desmadre” de estas primas, ya que, con su “buenismo”, apostó por las energías renovables, a quienes concedió suculentas primas que ahora tenemos que pagar entre todos los españoles, bien vía tarifas, bien vía impuestos. Gracias a esta generosidad de los socialistas con las energías renovables "gozamos" de un energía eléctrica de las más caras de Europa. Ponen como ejemplo las primas al sector fotovoltaico, que son del 575 por ciento durante los primeros 25 años desde su puesta en marcha y 460 por ciento a partir de entonces.

Entre estos tertulianos que acusan a los socialistas están el ex consejero de la Comunidad de Madrid Francisco Granados (Paco para los amigos, que fue cesado fulminantemente en 2011 y que ahora se ha reconvertido en tertuliano), el economista Carlos Fuentes, de El Mundo, o el periodista Hermann Tertsch, de ABC. Pues bien, el decreto por el que se fijan estas “suculentas primas” a las energías renovables, así como las fórmulas para su revisión en el futuro, es el 436/2004, y fue firmado el día 12 de marzo de 2004, el día después de los atentados de Madrid y dos días antes de que el PP perdiera las elecciones. La firma es del señor Rodrigo de Rato y Figaredo quien, por lo menos aparentemente, no es socialista, lo que demuestra que algunos tertulianos, o ignoran de lo que hablan, o aplican el método que consiste en repetir mil veces una mentira para que la gente (los votantes) crean que es cierta.

Otra cosa es que a los gobiernos del señor Zapatero se les fuera de las manos la potencia instalada en energía solar, pero este es otro tema.


viernes, 27 de diciembre de 2013

Prosperidad y crecimiento económico (2)

Hemos visto que, a partir de un cierto nivel de riqueza de un país, que podemos estimar entre 15 y 20.000 dólares per cápita, el que la economía siga creciendo aporta poco al bienestar y a la prosperidad de sus habitantes, pero nos queda por contestar una otro pregunta crítica.

La cuestión crítica es si una economía que crezca es fundamental para mantener una estabilidad económica. Es necesario el crecimiento para mantener una economía estable? La respuesta convencional es que sí. Para ver por qué, tenemos que examinar como funciona la economía.

Las economías capitalistas dan una gran importancia a la eficiencia con la que se utilizan los recursos, el capital y el trabajo. Las mejoras continuas de la tecnología significan que cada vez se produce más con menos recursos. La mejora de la eficiencia estimula la demanda bajando los costes y contribuye a un ciclo positivo de expansión. Pero también significa que cada vez hace falta menos gente para producir la misma cantidad de bienes y servicios.

Mientras la economía crezca suficientemente deprisa para compensar el incremento de "productividad laboral", no hay problema. Pero si no es así, este incremento de la productividad laboral tendrá como consecuencia que algunas personas perderán el trabajo.

Si la economía se ralentitza por alguna razón (sea por una disminución de la confianza del consumidor, por un aumento del precio de la materia prima o por una acción voluntaria de reducción del consumo), la tendencia de este sistema basado en el incremento de la productividad laboral conduce al paro. Esto, a su vez, tiende a una disminución del poder de compra, a una pérdida de la confianza del consumidor y a una nueva reducción de la demanda de bienes de consumo.

Desde un punto de vista del medio ambiente esto puede ser deseable, puesto que significa una utilización recursos más pequeña y menos emisión de productos polucionantrs. Pero también significa que el comercio se debilita y que los negocios disminuyen sus beneficios. Las ventas caen. No se invierte. El paro aumenta cada vez más y la economía empieza a entrar en una espiral de recesión.

La recesión tiene un impacto crítico sobre las finanzas públicas. Los gastos sociales aumentan al aumentar el paro, a la vez que las entradas por impuestos bajan al disminuir los ingresos de los contribuyentes y al reducirse las ventas de productos y servicios. Todo esto conduce a recortes de los servicios públicos, recortes que aminoran las posibilidades de la gente para prosperar.

Los gobiernos se tienen que endeudar cada vez más, no solamente para poder mantener los gastos imprescindibles, sino también para reactivar la demanda. Como consecuencia, aumenta la deuda pública. Y, en una economía menguante, el servicio de la deuda es cada vez más problemático. Los intereses de la deuda pública suponen cada vez una parte más importante de la producción total del país, es decir, del PIB.

El mejor que puede pasar es que la demanda se recupere rápidamente para poder empezar a hacer frente al pago de la deuda acumulada durante el periodo de crisis. Este pago de la deuda puede llevar decenas de años. Por ejemplo, el Reino Unido tardó cincuenta años para poder pagar la deuda pública acumulada durante la segunda guerra mundial. Algunos economistas estiman que, aunque las economías empezaran a recuperarse hoy, el pago de la deuda pública acumulada durante esta crisis no se acabaría hasta la década de los años 30. Pero si la economía tiene problemas para recuperarse, el estado irá directamente a la quiebra.

El sistema económico actual tiene poca elasticidad. Una vez que la economía empieza a fallar, los mismos mecanismos de retroalimentación que contribuyen a la expansión empezarán a actuar en dirección contraria, empujando la economía cada vez más hacia la recesión. Y, si el pais tiene una población cada vez más numerosa (y cada vez más vieja) el peligro aumenta de manera considerable, puesto que se necesitan unos niveles de crecimiento más importantes para mantener el mismo nivel de ingresos de la población y para poder hacer frente a sus necesidades sociales de salud y de educación, que son cada vez más importantes.

Resumiendo, las economías modernas conducen a la necesidad de un crecimiento económico para mantenerse. Mientras una economía crezca, los mecanismos de retroalimentación empujan el sistema hacia cada vez más crecimiento. Pero cuando el consumo se debilita, el sistema lleva la economía hacia el colapso, lo que tiene un impacto negativo sobre la posibilidad de las personas para prosperar. La vida de las personas se resiente.

La respuesta a la pregunta del principio es clara: en una economía como la nuestra, basada en el crecimiento, el crecimiento económico es necesario para mantener una economía estable. El modelo capitalista no está hecho para mantener una posición estable. Su dinámica natural empuja, bien hacia la expansión, bien hacia el colapso.

Podemos concluir con el siguiente dilema:

- El crecimiento no se sostenible, al menos en su forma actual. El incremento rápido del consumo de recursos y el aumento de los costes medioambientales conduce a profundas disparidades del bienestar social.
- La estabilidad o el decrecimiento económico son inestables, al menos en las condiciones actuales. Una bajada del consumo conduce a un aumento del paro, a una disminución de la competitividad y a una espiral de recesión.

Este dilema hace pensar que la prosperidad no puede ser duradera. A no ser que encontramos la manera de cambiar el sistema económico en el que estamos viviendo.

jueves, 26 de diciembre de 2013

La evolución de la competitividad de España

El gráfico siguiente resume la evolución de la competitividad de la economía española frente a los países de la zona euro en los últimos dos decenios. El Índice de Tendencia de la Competitividad (ITC), que calcula el Ministerio de Economía, es el resultado de multiplicar el índice del tipo de cambio por el índice de precios relativo (que mide el diferencial de la evolución de precios españoles con los de los otros países con los que nos comparamos). En el caso que nos ocupa, el índice del tipo de cambio con los países de la zona euro es igual a 100 desde el año 1998, en que se empezó a usar el euro para los intercambios comerciales.


Es muy importante señalar que, debido a la utilización de esta fórmula, un aumento (descenso) del ITC implica una pérdida (ganancia) de competitividad de la economía española respecto a los países frente a los que se calcula el indicador.

Observamos que, en el último mandato de Felipe González, la competitividad aumentó de manera importante debido a las 4 devaluaciones de la peseta entre los años 1992 y 1995, de manera que los años 1994 y 1995 fueron los que tuvieron una mejor competitividad de la serie. Esta competitividad empezó a disminuir en 2006 cuando los efectos de la devaluación incidieron sobre los precios de los productos españoles.

La competitividad se degradó durante todo el mandato de José María Aznar, y esta degradación se aceleró durante el mandato de José Luís R. Zapatero hasta el año 2008, año en que la competitividad comenzó a mejorar como consecuencia del aumento del paro (+ 500.000 parados de diciembre de 2007 a diciembre de 2008).

Esta mejoría de la competitividad fue muy importante durante la segunda mitad del mandato de Zapatero, cuando el paro siguió aumentando, y continuó mejorando, aunque a un ritmo mucho más pausado a partir del año 2011 y durante el mandato de Mariano Rajoy, pero aún estamos muy lejos de la competitividad, respecto de la zona euro, que se alcanzó en los años 1994 y 1995.

martes, 24 de diciembre de 2013

Prosperidad y crecimiento económico

El dilema más importante de nuestro tiempo es reconciliar nuestras aspiraciones para tener una vida agradable con las limitaciones de un planeta finito, lo que nos lleva a plantearnos dos preguntas:

- ¿La economía puede seguir creciendo de forma indefinida?
- ¿Podemos tener prosperidad si no hay crecimiento?

La idea de una economía que no crezca es un anatema para un economista, pero la idea de una economía que crezca continuamente es un anatema para un ecologista. Los economistas no saben contestar a cómo un sistema que crezca continuamente puede caber en un sistema ecológicamente finito. Por tanto, podríamos contestar a la primera pregunta diciendo que no, que no es posible un crecimiento indefinido.

Podemos empezar a responder a la segunda mirando cómo se comportan algunos de los parámetros que componen la prosperidad (que no debe confundirse con riqueza) según el Producto Interior Bruto por persona. Si empezamos con dos parámetros fáciles de entender, como son la esperanza de vida al nacer y la mortalidad infantil, entendida como el número de niños que mueren hasta los cinco años, vemos en las figuras que cuando el PIB por persona es menor de 15 a 20.000 dólares, la situación es cada vez peor, pero que, a partir de estas cantidades, no hay ninguna mejora significativa al aumentar el PIB .

Sobre estos dos parámetros de la prosperidad, podríamos decir que los países que tienen más de 15 a 20.000 dólares por cabeza, no experimentarán demasiado mejoras al crecer económicamente.



Pero la respuesta no es tan sencilla, ya que, cuando miramos la evolución en los dentro de los diferentes países, podemos ver que, al aumentar el PIB per cápita, la esperanza de vida también ha aumentado. También es significativo ver que, en estos últimos años de crisis, en los que el PIB ha bajado, la esperanza de vida ha seguido aumentando. Pero estos aumentos, dentro de un país que podemos decir que ya es desarrollado, son débiles en relación con el aumento del PIB.


Si tomamos el Índice de Desarrollo Humano, encontramos exactamente las mismas tendencias que hemos visto con los parámetros anteriores: cuando el PIB es inferior a los 15.000 a 20.000 dólares per cápita, la mejoría es muy importante cuando crece el PIB. En cambio, en los países que ya han alcanzado este PIB, la mejora es mucho más pequeña al seguir aumentando éste. Este índice lo calculan las Naciones Unidas, tomando tres dimensiones básicas del desarrollo humano: una vida larga y saludable, educación y un nivel de vida decente.



En resumen: al ser muy probable que la economía no pueda crecer indefinidamente, las economías desarrolladas deberían quedarse como están, mientras que las economías más pobres deberían crecer hasta alcanzar los 15.000 o 20.000 dólares per cápita, para poder disfrutar, la humanidad entera, de un nivel de vida correcto.

Nota 1: el caso de Guinea Ecuatorial, que tiene un PIB per cápita relativamente alto y unos parámetros muy malos es el típico caso en que la riqueza se acumula en manos de muy pocas personas.

Nota 2: es significativo el caso de Rusia donde la esperanza de vida cayó mucho en caer el PIB, y que, al volver a recuperarse el PIB, la esperanza de vida siguió más baja que antes.


jueves, 19 de diciembre de 2013

La morosidad ha llegado al 13 %

Los créditos de las entidades bancarias han seguido disminuyendo en octubre, al pasar de 1,481 billones de euros en setiembre a 1,469 en octubre. En octubre de 2012 eran de 1,689 billones. Esto indica que el crédito no llega a empresas o particulares.

La morosidad ha seguido aumentando. Ha pasado de 187.630 millones de euros en setiembre (12,7 % del total de créditos) a 190.970 en octubre (13,0 %). Este porcentaje de créditos morosos es el más elevado de la serie histórica.

Aunque las entidades financieras han reforzado su capital, unas con medios públicos, otras por su propia captación de dinero, queda por ver si todas ellas podrán resistir esta tasa de morosidad.



sábado, 14 de diciembre de 2013

La deuda pública española

La deuda pública española sigue aumentando. La del tercer trimestre de este año ascendía a 954,86 miles de millones de euros, 136,86 miles de millones más que un año antes. Ya representa un 93,4 % del PIB, mientras que un año antes era del 79,1 %.

Y esto que se hacen maravillas contables, como la última de dividir ADIF en dos, o la del déficit de tarifa, para que no consten todas las cantidades que, queramos o no, son también deuda pública.

Y aún hay quien sigue afirmando que las políticas de austeridad sirven para controlar el aumento de la deuda pública.




La ayuda pública a los bancos españoles

El Banco de España ha publicado en setiembre que la ayuda pública a los bancos españoles asciende a 61.366 millones de euros. Esta cifra, sin embargo, es solo una parte de la ayuda total, la que corresponde a lo que podríamos llamar “cash”, esto es, inyección de dinero a las entidades financieras.

A esta cifra hay que añadirle lo que se llama ayuda contingente, que incluyen las pérdidas máximas cubiertas por APS (Asset Protection Schemes), tanto emitidas por el FROB como por DGF (Development Grant Facility) y por las garantías sobre bonos emitidos por los bancos y por el SAREB (banco malo).

El total de estas ayudas, según el documento del FMI Spain – Article IV consultation, del mes de julio, ascendía, en mayo de este año, a 246.441 millones, de los que se han recuperado 50.540, mientras que el valor de lo que ha pasado a ser propiedad pública (acciones de BMN, Bankia, Catalunya Banc y NCG) es de 10.284 millones.

El total de las ayudas públicas a los bancos españoles ascendía, en mayo de esta año, a 185.617 millones de euros, algo más del 18 % del PIB. 


miércoles, 11 de diciembre de 2013

Los ricos no padecen la crisis

Se acaba de publicar un interesante estudio sobre los ultra ricos del mundo (UHNW en inglés = Ultra High Net-Worth), que demuestra que esta crisis no ha afectado los ricos. Entendemos por ultra ricos los que tienen un patrimonio limpio de más de 30 millones de dólares, es decir, al cambio de estos momentos, más de 22,2 millones de euros.

El año 2012  había 1.520 ultra ricos en España, la fortuna de los cuales era de 180.000 millones de dólares (118 millones por barba de media). El año 2013 han aumentado hasta llegar a 1.625, con una fortuna total de 195.000 millones de dólares (120 millones por cabeza). El número de ultra ricos en España ha aumentado un 6,9 % y su fortuna global un 8,3 %.

De estos 1.625 ultra ricos españoles, 1.135 tienen su domicilio en Madrid. El año 2012, de los 1.520, 1.060 residían en Madrid.

Esta tendencia a que cada vez hay más ultra ricos no es una exclusiva española, puesto que pasa en todo el mundo. Los ultra ricos del mundo han pasado de ser 187.380 en 2012 a ser 199.235 en 2013, un aumento del 6,3 %, y su fortuna ha pasado de 25.775 miles de millones de dólares a 27.770, un aumento del 7,7 %.

Hemos visto en la entrada anterior que España es el país europeo con más desigualdad, y que esta desigualdad ha ido aumentando con la crisis. Hasta ahora nos hacían creer que esta desigualdad era debido al aumento del paro, debido a la crisis, que ha hecho bajar los ingresos del 20 % de la población que  tiene menos. Ahora sabemos que esta no es más que una parte de la verdad, puesto que los más ricos lo son, a pesar de la crisis, cada vez más. Y, además, son los que más defienden que se bajen los sueldos y se alargue la edad de jubilación.

Un cóctel explosivo, que puede estallarnos en las manos más pronto que tarde.


lunes, 2 de diciembre de 2013

La desigualdad social en España

Una de las maneras de definir la desigualdad de los ingresos de las personas de un país es la de comparar los ingresos del 20% de la población que gana más con los ingresos del 20% de la población que gana menos.

Ya hemos tratado este tema hace relativamente poco en una entrada anterior. Lo que pasa es que Eurostat ha publicado las cifras de 2012 y, de paso, ha corregido las de 2010 y 2011.

Vemos que España sigue siendo el país con más desigualdad en los ingresos, y que esta desigualdad ha aumentado respecto de los datos publicados anteriormente.

Desde el año 2009 la desigualdad se ha disparado. Cada vez nos acercamos más al estallido social en este país.